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mercadeo electorral (2da Parte)

El producto: es el candidato que ofrece y promete brindar un conjunto de beneficios socioeconómicos, a través del intercambio, que el votante puede aceptar como algo que satisface sus deseos o necesidades; en otras palabras el producto es el candidato unido con los beneficios que ofrece a cambio de que le den el voto. El producto político y electoral es la organización política o el líder político.

El precio: representa el voto, lo que paga el comprador (elector) a cambio de obtener el beneficio que desea, de satisfacer sus necesidades. En el mercadeo político y electoral, el elector analiza el paquete de beneficios que ofrece cada candidato, entre las varias ofertas y se inclina por aquel candidato que le ofrezca más; es decir votara por aquel candidato que satisfaga sus necesidades.
Plaza: en el marketing político y electoral es la labor de poner a disposición de la población, metas, medios y materiales que faciliten el comportamiento de los electores a favor del candidato; es decir el candidato y sus representantes constituyen la plaza los cuales deben estar al alcance del mercado meta, para que ellos lo vean, lo toquen, los escuchen y los aplaudan. Por ellos el marketing político y electoral recomienda que el candidato salga a la calle, camine entre las multitudes, hable con la gente y la escuche esto es lo que se conoce como política de distribución la cual se debe optimizar durante la época de la campaña ya que como se sabe el tiempo de los candidatos es restringido.

Promoción: es la formulación precisa de todos los mensajes que el candidato dirigirá al público meta y la selección de los diversos medios a través de los cuales se transmitirán dichos mensajes. Es decir, son todos los mensajes, referentes a la propuesta electoral del candidato que se trasmitirán a través de periódicos, radio, televisión, revistas, vallas, folletos, entre otros.

Para la selección de los medios mas idóneos para que el mensaje llegue al publico meta, se deben tener en cuenta diversos factores entre los cuales podemos mencionar: el tipo de consulta electoral, los recursos económicos disponibles (dinero), el mercado meta tomando en cuenta la posición económica, y por ultimo debe tomarse en cuenta la los temas y beneficios que ofrece el candidato.

Cada medio es idóneo para ocasiones bien particulares con la finalidad que el mensaje llegue al publico especifico, por lo cual que hay seleccionarlos tomando en cuenta los factores antes mencionados para no perder el esfuerzo promocional, que el mensaje sea efectivo y cumpa los objetivos que se quieren alcanzar.

Dice Arbesú que la campaña política llega a niveles más profundos, en tanto se ubica en el centro de las relaciones humanas y en la manera como los seres humanos se vinculan con su entorno
El marketing político se instala con mayor facilidad donde las condiciones de competencia política son lo suficientemente elevadas para motivar a los actores políticos a emplear distintas técnicas encauzadas a convencer al ciudadano elector. (Gabino Vázquez Robles, 1996), op.cit., p. 5.

Por otra parte, uno de los componentes más importantes de este trabajo es la identidad corporativa de la organización política, el líder político y del candidato: La identidad política y electoral se da en lo social se da en lo social es el resultado de la interacción de lo psicológico y lo sociológico del individuos, es decir de la relación entre el individuo (elector) y la sociedad (el partido, líder o candidato) emerge la identidad política y electoral. La identidad es débil y se descompone fácilmente por lo que se requiere del mantenimiento constante de un medio ambiente adecuado, depende mucho de la satisfacción que le de el partido político, el líder o el candidato a los electores, de las cualidades de las personas (referencias, estudios, desempeño de cargos) y las circunstancias que las rodean (hechos positivos o negativos en épocas anteriores y las personas que conforman su partido político, reputación).
Por lo tanto es muy significativo en el marketing político y electoral crear una identidad ya que esta le traerá muchas ventajas, es decir ayudara a transformar el futuro.

La mayor tragedia de un gobierno no entraría dada por su fracaso para gobernar sino por la perdida de la identidad y la restitución de su imagen ante la apreciación de los demás. No basta las explicaciones económicas ni los esfuerzos en otro sentido porque habría ya una perdida de identidad lo cual genera un búsqueda colectiva de identidad las cuales son la evidencia de la descompensación psicológica que propicia el sistema político.

En los líderes, partidos y candidatos políticos el factor más destacado que acrecienta la pérdida de identidad es la ruptura de las viejas tradiciones a partir de los procesos de modernización y aculturación así como también las estructuras tecnológicas y burocráticas que confieren al individuo un determinado papel.

Por lo tanto, es elemental que en los procesos políticos se tengan claros los roles que se van a desempeñar ya que no todas las personas son aptas para desempeñar determinados papeles.

El problema de los partidos políticos, los líderes y candidatos es de identidad política. Sin identidad política, gobernar resulta un imposible. Un pueblo que no encuentra asidero seguro en sus dirigentes y espacios que estimulen la participación, para afincar y proyectar creativamente sus sueños y aspiraciones de bienestar, vive en un limbo político.
Se aducen muchas razones para explicar este endémico estado : agotamiento del bipartidismo, falta de liderazgo con un nuevo carisma, partidos minoritarios que no alcanzan a cautivar al electorado, etc. Sin embargo, estos son apenas aspectos periféricos, o si se quiere manifestaciones epidérmicas de un problema que toca fondo.
Los elementos de la identidad con respecto a los principios básicos organizacionales; comportamiento organizacional: simbolismo o identidad audiovisual; comunicaciones, se resumen en la pasión y la imaginación creadora como componentes esenciales de la acción política. La no presencia de estos elementos es signo de que estamos ante una crisis de identidad política.

También, construir las identidades culturales y políticas, que nos contagien para dar cabida a nuevas expresiones de lo político, es un desafío.

En el caso del marketing político y electoral la realidad esta llena de significados y esos significados son imágenes y conceptos (palabras); es decir cada palabra es evocada de manera diferente por cada individuo y este elabora una imagen de ella con un sentido diferente al de otra persona.

Las palabras se vinculan con la identidad ya que poseen un carácter convencional que sirven para distinguir un líder, un candidato o un partido político de otros. Definitivamente la imagen forma parte de la identidad y tiene una gran importancia, ya que esta se relaciona con todos aquellos procesos psicológicos y sociales que hacen que los electores se reafirmen con los líderes, candidatos o partidos políticos.
En el contexto político, la imagen que se tiene de los aspirantes o participantes políticos puede ser decisiva para al actitud que asuman los electores sobre él. Por eso, en este campo podemos distinguir niveles distintos de imagen pero que están relacionados entres si y a su vez con la identidad, entre estos encontramos el plano concreto y el simbolismo.
En el plano concreto se da todo lo relacionado a aquello que espera la sociedad del gobierno, como la infraestructura de comunicaciones, el transporte los servicios la generación de empleo, la seguridad ósea el bienestar físico pero también las actividades políticas refieren a la sociedad un conjunto de símbolos que son fundamentalmente materias primas psicológicas tales como la incertidumbre, la confianza, la comprensión, la paz y el apoyo solidario. Estos intangibles son realmente los que le dan sentido y significados a al comunidad, pero están vinculados virtualmente a cada discusión política cuando se relacionan con la distribución de bienes y servicios físicos. Al ejercerlos estamos en el plano de la llamada política simbólica cuando esto no lo toman en cuenta los lideres, candidatos o partidos políticos están cayendo en errores que pueden ser irreparables para la legitimidad e identidad.

La imagen tanto conceptual (generada por los medios de comunicación y construida por la publicidad, propaganda) como física (vestimenta, manejos del lenguaje no verbal) y la creatividad con la que se maneje juega un papel muy importante ya que quien mejor se las ingenie será quien atraerá mayor numero de votos y será quien este presente en la mente del elector porque el mensaje le llegara con mayor rapidez.
La construcción de imágenes se vuelve necesaria para la credibilidad, legitimidad y identidad corporativa ya que la imagen influye notablemente y de forma determinante en los sectores humildes y reprimidos que no han tenido acceso a al información y por lo tanto son fácilmente influenciados.

Por último, cabe destacar que la identidad es un factor primordial para el ejercicio de la gobernabilidad y legitimidad. Ante la responsabilidad gubernamental de tomar decisiones que competen a toda la sociedad, es necesario un manejo concreto y simbólico de políticas públicas destinadas a recuperar la confianza y simultáneamente algo tan primordial como lo es la identidad y el ejercicio democrático de sus derechos.

Definitivamente, los elementos de la identidad están conformado por el simbolismo o identidad audiovisual y las comunicaciones, es decir para formar una identidad corporativa es necesario conjugar estos tres elementos ya que unos se valen de otros, todos forman parte de la imagen y todos cumplen funciones diferentes dentro de la identidad corporativa de un partido político, líder o candidato; hay cosas que los medios no pueden lograr de manera independiente y sin la ayuda de un conjunto de imágenes y símbolos que compitan entre sí ya que son elementales puesto que son inseparables del pensamiento.

Para finalizar, en Venezuela se habla del presidente Chávez como un producto político con una imagen definida, y actualmente se debe considerar la identidad como un problema en consecuencia de un desequilibro simbólico, pues pocos partidos líderes y candidatos políticos se preocupan por los símbolos ideales, y se están ocupando de otras cosas, y la identidad se puede considerar como un problema de ideales simbólicos, algo capaz de investir de significado a la persona y cuando se perturban los símbolos se perturba todo.

tipos de mercado Electoral

Mercadeo electoral orientado al producto: este tipo de mercadeo desarrollada actividades especiales haciendo que el candidato se vea como un producto que necesita exposición masiva para incrementar la conciencia del público por su existencia. El éxito del candidato depende de un número de duración de exposiciones. Este tipo de mercadeo se usa cuando el candidato es un héroe nacional, o alguien que ha realizado algo extraordinario para el país. Aquí se necesita publicidad corta y hacer películas cortas de los hechos del candidato.
Mercadeo electoral orientado a la venta: Las actividades de este tipo de mercado electoral se basan primordialmente en la promoción y distribución del candidato mediante exposiciones en medios masivos de comunicación. El objetivo que busca este tipo de mercadeo es ganar la elección con cualquier promesa, manipulación o engaño; el candidato no mide lo que está prometiendo y no le interesa la satisfacción de sus votantes.

Mercadeo electoral orientado al mercado: este tipo de mercadeo electoral, al contrario de la anterior, se basa en la satisfacción del mercado (los electores); es decir, no solo se realizan estudios de opinión antes de la campaña para el desarrollo de los planes publicitarios, sino que también durante el gobierno del candidato se llevan a cabo par conocer el grado del cambio de la opinión pública. El objetivo que persigue no es solo ganar la elección sino conservar e incrementar lealtad a la etiqueta. Es decir, la imagen del partido es mas importante, por lo que se hacen estudios después de las elecciones y se usa la opinión pública como retroalimentación y modificación de las políticas del candidato para incrementar la participación y modificación de las políticas del candidato para incrementar la participación del mercado electoral. Este es el tipo de mercadeo electoral más sano y democrático y se basa en el respeto mutuo, satisfacción del pueblo y beneficio de la nación.

Dentro de este orden de ideas, las principales etapas en el proceso de marketing político y electoral son:

Variables exógenas (factores claves): para llevar a cabo un proceso de marketing electoral y político se necesita recabar una gran cantidad de información que pueden lograrse a través de investigaciones de mercado bajo la metodología científica o métodos empíricos.

Durante esta investigación se debe recopilar información referente a los factores claves del proceso de marketing político y electoral como lo son: el mercado, es decir la gente, a quien se va dirigir el producto (candidato) se deben conocer las características demográficas, socioeconómicas, hábitos, actitudes y comportamiento del público, que piensan del candidato o partido político y su competencia, que aspiraciones y necesidades tienen, quien o quienes tienen influencia en ellos y como toman sus decisiones de voto. Igualmente se debe conocer el medio ambiente datos de los factores económicos, políticos y sociales que pueden influir en el medio ambiente, donde las organización política o candidato se esta desempeñando; así mismo debe tomarse en cuenta la competencia, información con respecto a los otros grupos políticos o candidatos y las actividades que estos desempeñan.

En la primera etapa de este proceso la investigación de mercado permite conocer la opinión publica que no es mas que el estado de aprobación general, refleja, expresa y configura el clima de pensamiento general.

En la segunda etapa se determina los objetivos generales y específicos partiendo del análisis de antecedentes, es decir, información de cuales son los posibles candidatos y a partir de ello elaborar y determinar cuales son los objetivos generales y cual es el candidato o grupo político mas idóneo para que se cumpla dichos objetivos.

Los objetivos pueden ser máxima participación del mercado (máxima cantidad de votos o máximo número de partidarios), máxima utilidad (ganancias de mayor numero de candidatos de un partido), desterrar a la competencia del mercado (eliminar los candidatos o simpatizantes de un partido), imagen, reputación, etc.

Dicha información es recopilada a través de encuestas o sondeos, las cuales pasan por diversas etapas para ser interpretados y analizados y de manera que se puede determinar con validez y confiabilidad, toda la información referente a los factores claves que afectan el proceso de marketing electoral y político entre las que se encuentran: el mercado, el medio ambiente y al competencia; si no se define con claridad el mercado, todo el proceso de planeación de mercadotecnia no será posible de lograr.

Toda esta etapa refleja la necesidad de fijar objetivos claramente, diseñar una oferta congruente con las necesidades del mercado o por el medio ambiente (deseos). Por lo tanto se debe hacer una definición del producto político y electoral, el precio; la plaza; la promoción. La identidad corporativa de la organización política, del líder político y del candidato.

Marketing Electoral

Según (Herreros, M., 1989, p. 197.). El marketing electoral se refiere con exclusividad al planteamiento, realización y difusión de unos determinados mensajes, con ocasión de la puesta en marcha de procesos electorales, para designar el gobierno de una determinada comunidad política; se trata, por tanto, de una variante específica del marketing político.

Es decir, el marketing político trata de vender la imagen de un candidato o partido político mediante la elaboración de mensajes estratégicos, para las campañas políticas, que persuadan a grupos sociales numerosos ayudando de esta manera a escoger a la gente la mejor alternativa, entre varias con ciertos beneficios. En general, debe entenderse como el conjunto de técnicas empleadas para influir en las actitudes y en las conductas ciudadanas en favor de ideas, programas y actuaciones de organismos o personas determinadas que detentan el poder, intentan mantenerlo y consolidarlo, o aspiran a conseguirlo. Con todo ello, al marketing político lo debemos entender, por una parte, como un conjunto de técnicas que permiten captar las necesidades del mercado electoral para construir, con base en esas necesidades, un programa ideológico que las solucione y ofreciendo un candidato que personalice dicho programa y al que apoya mediante la publicidad política.

El Marketing Político, es entonces el instrumento por el cual las organizaciones partidarias y sociales pueden establecer con mayor precisión los deseos y aspiraciones de los ciudadanos. Este se encarga de todo el proceso sistemático y continuo del candidato, líder o partido político.

Cabe destacar que el marketing político se subdivide en marketing gubernamental y marketing electoral. El primero al servicio de las causas sociales promovidas por organismos públicos o privados; mientras que el segundo al servicio de los partidos políticos y candidatos. En ambos casos para identificar necesidades, vender ideas-símbolos y persuadir a las personas a cambiar o reforzar sus actitudes.

El marketing es más que un simple conjunto de tácticas y operaciones mediáticas. Es un conjunto de técnicas de investigación, planificación gerenciamiento y difusión que se utilizan en el diseño y ejecución de acciones estratégicas y tácticas a lo largo de una campaña electoral.
El mercadeo político es la propuesta y el mercadeo electoral es la acción. Existen ciertas características que asemejan el mercadeo político, el mercadeo electoral y el mercadeo comercial como:
El proceso de intercambio en ambos mercados electoral y comercial es igual, es decir en el electoral el intercambio se da candidato o partido – electores y promesas de los candidatos – voto, en el comercial es productor – consumidor y producto o servicio – dinero. En ambas existen dos personas u organizaciones que desean intercambiar algo. Es decir para triunfar en una elección no basta con confiar en las habilidades como partido y como candidatos para lograr la obtención de la totalidad de los votos, de suerte tal que un elemento primordial en la mercadotecnia electoral y en esta relación con el electorado supone un intercambio, es decir, oferta por votos.
Tanto el marketing político como el electoral, en cuanto a derivaciones de la teoría y práctica mercadológica, suponen para su funcionamiento e implantación una sociedad con una democracia representativa. En ésta, la opción de algunos de sus líderes y representantes se lleva a cabo mediante procesos de elección periódicos y competitivos que dan legitimidad a las autoridades con base en la confrontación de varios partidos políticos; para ganar los comicios, éstos necesitan llamar la atención a sus probables votantes utilizando sendas campañas de comunicación. En otras palabras, para los partidos las campañas electorales implican presentar a la ciudadanía, en un escaso y breve periodo, un programa de gobierno y grupos de candidatos con un conjunto de ofertas, que se supone guardan alguna relación con las demandas de la población.
Por otra parte, cabe destacar que la mercadotecnia comercial de las empresas (organizaciones) que están en competencia, en cuanto a la captación de mas miembros leales al mercado (clientes), ofrecen varias alternativas (productos o servicios) y así captan el dominio de un cierto porcentaje de la participación del mercado. Cada compañía debe desarrollar ciertas ventajas en comparación con sus competidores. Así es en la mercadotecnia electoral: los partidos políticos están en competencia en cuanto a la lealtad de sus seguidores, presentándoles varios candidatos (alternativas) para dominar el mercado con los votos obtenidos.

Tanto los consumidores como los votantes tienen la misma forma de tomar decisiones finales. Ambos grupos poseen varias alternativas que seleccionar y cierta información disponible en favor de sus metas. En ambos casos, la selección implica cierto grado de compromiso.
Los canales de comunicación y persuasión disponibles para los candidatos políticos son los mismos que para los productores de artículos de consumo o prestadores de servicios.

La naturaleza competitiva de la mercadotecnia electoral y comercial es igual, en cuanto a políticas o estrategias. Los mercadólogos comerciales y políticos básicamente tienen los mismos problemas y metas. Ambos tratan de lograr sus metas bajo las mismas restricciones de recursos, tiempo, dinero y personal especializado.
Tanto mercadólogos electorales como comerciales deben elegir una combinación adecuada de comunicación que les permita tener máxima cobertura.

Los partidos políticos, como las compañías; no son homogéneos. Cada partido político tiene que diferenciarse de otros mediante sus candidatos, programas o forma de liderazgo.
El éxito de ambos mercadólogos depende del porcentaje de participación en el mercado.

Los principales objetivos del mercadólogo electoral no consisten en solo ganarle a la competencia (elecciones), sino en sobrevivir; es decir, crear una buena imagen. En el mercadeo comercial el profesional se preocupa de los nuevos desarrollos, en pensamientos y movimientos o deseos del mercado, analizándolos y preñándose a preservar las diferencias con al competencia.

Las campañas políticas requieren un trabajo de acercamiento de los partidos y candidatos a los electores, que tienen características diferentes (demográficas) con respecto a sexo, edad, educación, ingreso, cultura, entre otras. Durante este período, los partidos y candidatos no sólo deben presentar una plataforma de gobierno y un conjunto de ofertas, sino también tienen que mejorar su imagen frente a los electores y lograr que los electores se identifiquen con ellos y sus conjuntos de promesas, aspectos que pueden abordarse a modo de temas o propuestas que mantengan relación con los deseos y necesidades de los grupos de electores a quienes pretenden dirigirse. Este es el caso del presidente actual, quien se apoya en las necesidades de las personas para así darle una muy estudiada dirección a su campaña política, todo esto fusionado de manera inteligente a sus ideales y esperanzas, como también a las inclinaciones políticas que presenta tales como: Tendencia revolucionaria, adoración a ciertos personajes históricos, promulgación y aplicación de sistemas políticos, económicos y sociales de izquierda, etcétera.

Cabe destacar que este proceso o modelo presidencial es sumamente estudiado con el fin de atacar zonas latentes a recibir cualquier tipo de cambio, donde lo amerite la necesidad, como lo es la clase socio-económica de nivel mas bajo.

Los procesos electorales radican en su ingrediente fundamental: la investigación a partir de encuestas de imagen, credibilidad, confianza y de los problemas fundamentales de la población y los que enfrenta la administración, así como el tipo de medios disponibles para modificar las condiciones reales y, si es posible, los pasos necesarios para transformar el rechazo, de haberlo, en consenso.

El uso de la mercadotecnia político-electoral es fundamentalmente un medio para apoyar la comunicación más efectiva entre un partido, candidatos y electores, tratando de hacer que los deseos y necesidades de estos últimos se vean reflejados en las ofertas de los primeros. Es muy probable que esta parte sea la más sencilla, ya que cualquiera puede reconocer en la actualidad las necesidades más sentidas de la población; sin embargo, lo difícil radica en lograr que la población confíe la solución de sus problemas y necesidades a un partido y/o a un candidato. En otras palabras, uno de los elementos fundamentales consiste en infundir confianza, seguridad, cercanía, proximidad; el reto es encontrar las imágenes, las palabras y los conceptos que permiten la empatía entre el candidato y votante. Por consiguiente, la labor de la mercadotecnia es investigar el ámbito cualitativo, a través de encuestas que logren proponer las condiciones y cierto tipo de escenarios donde se encuentran los posibles votantes y, con el uso grupos de enfoque y entrevistas directas, conocer los deseos y temores de la población para obtener elementos útiles para la campaña electoral.

Al igual que muchos productos que se venden en el mercado, la confianza resulta del conocimiento, la experiencia y la información que se tiene acerca de los productos (Reynolds, 1974). Por lo tanto, elegir entraña procesos de aproximación sucesivos para que la distancia o la lejanía que existe entre el elector, un partido y sus candidatos se transforme en cercanía y familiaridad. No es tan importante la cantidad y la calidad de las promesas, sino la capacidad para destruir las distancias y el hecho de que los partidos y candidatos logren generar identidad con el electorado. Votar, por lo tanto, es seleccionar; las elecciones son procesos de selección que implican tanto mecanismos basados en elementos objetivos y promesas concretas, como factores subjetivos: confianza, identidad, temor, rechazo, aceptación. La labor de la campaña radica en identificar los elementos de ambos tipos para con ellos transformar el rechazo en aceptación, la diferencia en identidad y el vacío en comunicación.

El principal objetivo de la mercadotecnia político-electoral consiste en diseñar, en un periodo muy breve y un proceso de alta competencia, un candidato, su campaña, su mensaje y ofertas, buscando no sólo las demandas de la población sino una oferta suficientemente aceptable y confiable, que implique para los electores lo que los candidatos no ofrecen: seguridad, cercanía, calidez y familiaridad. De este modo se busca romper y disminuir la distancia normal entre una persona y otra, que sólo puede ser salvada a través de los mensajes y ofertas que alimenten las creencias del elector, el carisma del político y la confianza en el partido.

Por otra parte, existen varios aspectos que diferencian el mercadeo político, el mercadeo electoral y el mercadeo comercial como:
El mercadeo político y electoral es totalmente temporal; es decir, cada determinado tiempo opera, mientas que el mercadeo comercial es continuo.

Las organizaciones electorales dependen básicamente de empleados voluntarios; mientras que las organizaciones comerciales se basan esencialmente en empleados asalariados.

Para cada elección la organización electoral y el mercadeo político se establece totalmente nuevo; mientras que en la organización comercial es muy estable y cada vez esta progresando más.
El mercadeo político y electoral apoya a limitado número de partidos o candidatos (principales partidos políticos o candidatos), pero el mercado comercial apoya un mayor número de organizaciones comerciales.

El objetivo principal de las organizaciones electorales es ganar los comicios, mientras que la de las organizaciones comerciales es ganar cierta cantidad de utilidad. La meta perseguida por los objetivos es totalmente diferente en estos dos tipos de mercadotecnia. El mercadólogo electoral alcanzara su meta con el máximo número de votos en su favor. En mercadotecnia electoral el número relativo es importante, mientras que en la mercadotecnia comercial la cantidad absoluta de utilidad o numero absoluto de clientes.

Comunicación Política

Con base a las características atribuidas por Dominique Wolton (1998) en “La comunicación política: construcción de un modelo”, en El nuevo espacio público, p. 31. Al principio, la comunicación política se refería a la comunicación del gobierno para con el electorado; más tarde, se vinculaba al intercambio de discursos entre el poder y la oposición, para incorporar después el análisis de los medios informativos en la conformación de la opinión pública y a la influencia de las encuestas en periodos electorales; actualmente se refiere al papel de la comunicación en la vida política. Así, la confrontación entre adversarios en un contexto democrático se lleva a cabo en el modo comunicacional, recubriendo al otro.

Si bien es cierto, la comunicación política en América Latina está sufriendo un cambio significativo y según el norteamericano, consultor político internacional, (Ralph Murphin; 1998), ésta estuvo atada, hasta hace poco, por reglas anticuadas de un viejo estilo de propaganda. Hoy en día, la comunicación entre los gobernantes y gobernados está desarrollando, rápidamente, nuevas formas y tratamientos que son más ventajosos para el proceso democrático. Estos cambios se dan por igual en la tecnología y el estilo. Se están alejando de la dependencia que tuvieron en los conceptos de comunicación norteamericanos y europeos. Es todavía más importante que, en este campo, se esté conformando un moderno cuerpo de expertos latinoamericanos.

Las técnicas de investigación aplicada de la ciencia política y social se han expandido enormemente. La investigación de opinión pública, los grupos focales, los análisis demográficos, los análisis sofisticados de resultados electorales, los mapas computarizados, y otras tecnologías comúnmente usadas ahora constituyen los elementos más importantes de la investigación en la región.

En este contexto, es axiomático el creer que la comunicación y política moderna está basada en conceptos presentes de antemano en la mente de los votantes. Este principio fundamental del mercadeo político, con frecuencia, encuentra fuertes opositores a ambos extremos del espectro ideológico, pero su éxito en la aplicación seguramente terminará con la controversia.

Se debe tomar en cuenta que el examen del pensamiento ciudadano ha crecido a un ritmo rápido en la región. Existen experimentados expertos de opinión pública en casi todos los países, algunos de ellos con un pasado internacional. Los grupos focales, que apenas eran conocidos en el pasado, han logrado un bien merecido crecimiento en la última década. Algunos consultores, como Hugo Jaime en Argentina, Marcela Montenegro en Brasil, y Sandra Luveski en México, se han dedicado a explorar el análisis de percepción basado en la computarización.

Por consiguiente, los conceptos de estrategia de comunicación, especialmente la estrategia de ataque y de defensa, han sido modernizados. La producción de los medios masivos, especialmente en la televisión, ha sufrido un cambio dramático en las dos últimas décadas. El correo directo está comenzando a ser usado en varios países. Operaciones de telemercadeo político están en camino en México, Brasil y Argentina. Hay por lo menos dos páginas Web en Internet que plantean preguntas de comunicación política en español: la argentina y la colombiana Para este año se esperan más sitios como estos en Internet.

La educación formal en la moderna comunicación política se está iniciando o está bajo discusión, a un número interesante de universidades de la región, incluyendo el Instituto Tecnológico de Monterrey en México, SENAPE en Brasil, CIESPAL, en Quito, y muchos otros. El número de conferencias y seminarios en este tema, en español y portugués, ha crecido dramáticamente en los años pasados. La Universidad de North Carolina en Wilmenton, EE.UU., está presta para abrir en español y portugués una biblioteca digital de bien conocidos consultores políticos que ofrecerán clases en este campo. Una publicación de arranque, mercadeo político, ha sido iniciado. La Asociación Americana de Consultores Políticos ha celebrado su quinto aniversario.

Sucede pues, que el resultado de toda esta actividad ha sido la del desarrollo de un campo amplio de estilos de comunicación política que son a la vez nuevos y latinoamericanos. Ha sido dramático el crecimiento en la confianza pública de Venezuela respecto a la forma de comunicación ofrecida por el presidente Hugo Chávez.

Visto de esta forma, en líneas generales los programas personales impresionante de comunicaciones que ofrece visitas regulares por el Presidente Chávez a las comunidades más pobres, a veces presentaciones diarias de televisión en un formato conversacional han contribuido a mantener la popularidad pública del Presidente a lo largo de un buen período de tiempo. Habiendo desmantelado la burocracia de viejo estilo político, establecido en el sistema venezolano de 1950 por influjo europeo, Chávez ha logrado demostrar un comando claro de las técnicas de la moderna comunicación política, y los resultados (un continuo apoyo de las dos terceras partes del electorado) producen envidia en los líderes más tradicionales de la región. Algunas veces criticado por la frecuencia de sus presentaciones en televisión, especialmente durante los juegos de béisbol, el Presidente ha adoptado un estilo informal, un lenguaje coloquial, y un tratamiento de sentido común que tiene un enorme atractivo en la teleaudiencia especialmente entre la mayoría de los votantes venezolanos que se encuentran en el nivel socioeconómico más bajo.
Esto no significa que el estilo de Chávez sea el único en su manera moderna de actuar. El ex-Presidente de Ecuador Abadalá Bucaram, frecuentemente criticado por el contenido de su breve administración inventó un estilo poderoso y controversial de comunicación que lo llevó a lograr una victoria sorprendente frente a un oponente nacional establecido en 1996.

El ex-presidente del Perú Alberto Fujimori también fue criticado por algunas de sus actuaciones gubernamentales. Sin embargo mantuvo un apoyo público suficiente que le permitió ganar 4 elecciones nacionales, una de las cuales fue para reemplazar a un Congreso recalcitrante. Sin embargo, no se afirmar que sólo las técnicas de comunicación exitosas pueden solucionar problemas más fundamentales del gobierno. El caso del ex-presidente ecuatoriano Jamil Mahuad, es muy instructivo en este respecto.
Existe un número de figuras públicas establecidas en la corriente tradicional de la política latinoamericana, que regularmente aplican principios de comunicación política moderna. El Alcalde de Guadalajara en México, el Gobernador de Salta en Argentina, el Gobernador de Ceara en Brasil, el Gobernador de Miranda en Venezuela, se están esforzando con un éxito significativo en aplicar las técnicas de comunicación que les asegura un flujo permanente de información sobre sus políticas que van del gobernante a los gobernados y de los gobernados al gobernante.

Las buenas noticias son que este nuevo estilo de comunicación política va a continuar y va a crecer mientras la región establece unas democracias, más estables a lo largo del tiempo. También es una buena noticia el pensar que en tanto la comunicación política latinoamericana madure, se liberará así misma de la influencia americana y europea, que aunque son eficientes en sus países no encajan en la tradición cultural y política de América Latina.
El poder político pertenece a la categoría del poder de un hombre sobre otro hombre. [...] Esta relación de poder se expresa en muchas formas, en las que se reconocen las fórmulas típicas del lenguaje político como relación entre gobernantes y gobernados, entre soberano y súbditos, entre el Estado y los ciudadanos, entre orden y obediencia... Norberto Bobbio (1998), Diccionario de política, T. 2, p. 124.

Finalmente, esta teoría se basa en el estudio de la comunicación de varios presidentes latinoamericanos para describir todo el proceso de comunicación que se da entre un gobernante y los gobernados. Este estudio muestra el empleo de ciertas formas determinadas para la transmisión de mensajes, las claves y estrategias de persuasión, que si se quiere pueden llegar a crear una forma específica de comunicación (estilo de comunicación), que es lo que sucede con el presidente de Chávez.

Teorías aplicadas en la acción comunicativa del presidente Chávez

Regularidades discursivas: se trata de una idea de Michael Foucault para describir en la genealogía histórica, aquellos enunciados que formulados de manera diacrónica, al ser recurrentes y similares en diferentes periodos de tiempo, generan un marco para el desarrollo de las ideologías dominantes.
Esta teoría describe ciertas formas para la transmisión de mensajes por medio de la genealogía y el método diacrónico que consiste en estructurar aquellos enunciados, frases o discursos de forma cronológica y así crear una idea que ralle en la mente del oyente, creando así ideales que puedan dominar y hasta cambiar radicalmente la forma de pensar que pueda tener un individuo. Se puede decir que esta teoría es aplicada por el presidente de Chávez en su discurso político.

Modelo Ceresoliano (caudillo-ejercito-pueblo): el gobierno y los poderes públicos no se asocian con la imagen de líder, sino que fungen como meros instrumentos para la dinámica del poder hegemónico de una figura única con el colectivo.

Es un modelo utilizado en muchas sociedades y en muchas políticas a nivel mundial, donde encajan perfectamente las tácticas para crear una sensación de cercanía e identificación por parte del pueblo y el Presidente, así como también los sub-alternos y los poderes públicos en general. Esto se denota en el discurso, en el material de apoyo (vallas, frases, entre otras) y en el modelo presidencial de Hugo Chávez, donde aplica ágilmente frases que permanecen en la mente de la ciudadanía como: “Con Chávez manda el pueblo”, “El deporte ahora es de todos”, entre otras. Esto también lo aplica en su campaña política para las próximas elecciones.

Modelo Retórico de la Triangulación: se refiere a la descripción de localización del origen de una señal mediante la estimación de su trayectoria frente a un tercer punto. En la comunicación política, triangulación vendría a ser la apropiación de la agenda temática de un emisor (político) por parte de otro (rival) ampliando así su plataforma política de cara al público.

Éste modelo explica lo que muchos o todos los políticos hacen, crear una especie de agenda setting, dentro de su discurso y así centrar la atención del público en lo que para el momento ellos denominan información o temas de relevancia. Es por ello que cada aspirante o participante político idea un discurso totalmente estructurado y analizado para que convenientemente sea escuchado y debatido, ya sea por parte de la ciudadanía, los poderes públicos y otros mandatarios, sus sub-alternos, la oposición y sobre todo los candidatos oponentes.

Presidencialismo Comunicativo: de acuerdo a ciertas investigaciones de (Juan Ignacio Rospir, 1992), existe la tendencia histórica de este modelo informativo que tiene lugar cuando el Jefe de Estado entra en contacto directo con los ciudadanos, a través de los medios de comunicación, sin ningún intermediario. Este modelo informativo tiene ventajas y desventajas. El hecho de que la comunicación gubernamental esté centrada principalmente en el Primer Mandatario significa una fortaleza para él, ya que esta persona controla gran parte de los mensajes disminuyendo las posibilidades de distorsión, incoherencia e inconsistencia. Pero por otro lado, la debilidad de este modelo radica en la sobreexposición de la máxima figura del Poder Ejecutivo y en el desgaste consecuente de su influencia sobre la opinión pública.

De acuerdo a este modelo, actualmente en Venezuela se maneja la sobreexposición del presidente Chávez y todos los elementos semióticos que lo caracterizan (color rojo, verde camuflaje, boina, entre otros distintivos) llegando a un punto de saturar a la sociedad, pues muchas personas ya asocian el color rojo por ejemplo únicamente con el partido MVR. Todo esto sucede porque a través de los medios de comunicación, se ha atiborrado la imagen del presidente Chávez y todos sus caracteres como una forma de establecer y distinguir el Chavismo, ya que en la sociedad venezolana hoy en día hay un uso extremo del color rojo, producto de una especie de lenguaje semiológico (el rojo como un color simbólico dentro de todas las culturas del mundo) empleado por el primer mandatario y sus adeptos.

Revolución Bolivariana: ¿democracia o dictadura?

En Venezuela hoy vivimos una situación inédita. El nuevo gobierno no sólo acabó con todas las reglas implícitas del sistema político venezolano vigentes durante muchos años. También, en el nombre de la democracia, ha interpretado a su manera ese ejercicio, muchas veces como sinónimo de régimen sin libertades y abusos de poder dejando de un lado los derechos humanos. Tal situación ha originado convulsiones políticas, alianzas nunca antes formuladas, guerras sucias, descalificaciones, entre otros conflictos, mientras que el país está en un permanente andar sobre la espada de dos filos: el hundimiento o el desgarramiento social.

Desde el año 1999, cuando Hugo Chávez Frías toma las riendas del país, define su política con la frase Revolución Bolivariana, y se basa en las ideas del libertador Simón Bolívar. Desde allí, según el profesor Santiago Rodríguez: “en Venezuela no se aplica un sistema económico único, pues al igual que en otros países se emplea el término híbrido para definir la política económica y social de la nación. El Presidente Chávez, desde su elección, ha querido cambiar o por lo menos dar un giro a las acciones que se venían haciendo a través de los años, e implementó un modelo económico enfocado en la propiedad colectiva y no en la propiedad privada, como también en las necesidades del pueblo (sobre todo en el beneficio de la población de menos recursos) llamado, Socialismo del siglo XX”.

Los movimientos de izquierda nacen cuando la opinión pública empieza hablar de socialismo. El socialismo actual aplicado en muchos países cree en el dialogo como agente de cambio, forma de gobierno y soluciones que van en contraparte del planteamiento del mencionado socialismo del siglo XXI, puesto que este sigue otras direcciones ya que la gente percibe la revolución de distintas maneras.

Por lo tanto, partiendo de la tendencia socialista, se deriva la afinidad que tiene Chávez con el líder guerrillero Ernesto “Che” Guevara y el actual dirigente de Cuba, Fidel Castro, entre otras figuras relevantes en los procesos revolucionarios de América Latina. Su ideología política se basa en los modelos socioeconómicos vinculados con movimientos de izquierda, como el marxismo y el comunismo.
Los movimientos de izquierda nacen cuando la opinión pública empieza hablar de socialismo. El socialismo actual aplicado en muchos países cree en el dialogo como agente de cambio, forma de gobierno y soluciones que van en contraparte del planteamiento del mencionado socialismo del siglo XXI, puesto que este sigue otras direcciones ya que la gente percibe la revolución de distintas maneras. Hay quienes dicen que este cambio de estructura política, económica y social por parte del Primer Mandatario Nacional, tienen como finalidad que todos estemos a un mismo nivel.

Asimismo cabe destacar que, desde su primer discurso revolucionario Chávez hace referencia a los aspectos religiosos y patrióticos y se observa claramente el uso del humor y la referencia a eventos cotidianos, con un lenguaje coloquial típico del venezolano a modo trasmisor de sus ideas, ya que éste sentimiento actúa como la herramienta más favorable empleada y es argumento relevante para que se cumpla el proceso de comunicación de ideas.

Finalmente, es importante resaltar que en este proceso revolucionario predomina un discurso que siempre apunta a un enemigo y busca la dolarización. Y según el profesor Rafael Quintero: “la Revolución Bolivariana es una estrategia, una táctica organizadora del primer mandatario para mantenerse el poder y hacer lo mismo que Fidel castro en cuba, una dictadura pero disimulada”.

Quítate tú pa´ ponerme yo…

Las campañas políticas modernas se apoyan firmemente en los medios de comunicación, lo cual les da a los candidatos inmensas posibilidades de incidencia, frecuencia, cobertura, propagación, promoción y recordación. Una propaganda se basa en la elaboración de mensajes estratégicos para las campañas políticas, con el fin de vender la imagen de un candidato o partido político, a su vez propagar la ideología que éste posea y así a través de la persuasión, lograr que numerosos grupos sociales definan lo que consideren la mejor alternativa.

Actualmente, Venezuela se encuentra en época de elecciones, y en lo que va de año, presenta una agenda nacional saturada de candidatos y de campañas informales que luchan por la conquista del poder político a través de los diferentes medios de comunicación. Sin embargo, a estas alturas, la presidencia de este país se disputa entre el mandatario vigente Hugo Chávez Frías y su rival Manuel Rosales. Ambos candidatos manejan palabras cortas y emplean muchos verbos en sus propagandas políticas, con el fin de penetrar en la mente de los electores.

Por un lado, Chávez utiliza conceptos estratégicos de ataque y defensa promoviendo su ideología hacia las clases sociales más bajas, y ofrece profundizar su gestión de cambios iniciada en 1999 con el fortalecimiento del socialismo como la mejor herramienta para solucionar los graves problemas económicos y sociales de Venezuela, y por el otro, Rosales quiere impedir la reelección promoviendo una revisión de los acuerdos internacionales y enfocando su campaña en todas las debilidades del gobierno en curso. Por lo tanto, es importante resaltar que Chávez sostiene en su discurso que debemos escoger si queremos ser independientes o colonia norteamericana, por su parte Rosales en caso de ganar la presidencia, plantea hacer las pases con Estados Unidos teniéndolo en cuenta como el socio preferencial de Venezuela.

En este sentido, el periodista Miguel Lozano expresó que: “el candidato Manuel Rosales desarrolla su campaña a través de caminatas por diversos pueblos y propuestas que muchos consideran populista y económicamente irrealizable de repartir directamente a la población parte de la renta petrolera. Los seguidores de Chávez, por su parte, anunciaron la llegada del "Huracán bolivariano" con una campaña dirigida a todos los sectores sociales: campesinos, indígenas, empresarios, profesionales y técnicos, para confirmar el camino de cambios”.

Como podemos ver, cada campaña política parte se esta desenvolviendo en un ambiente de disputas y acusaciones mutuas que van desde el uso de fondos públicos en acciones proselitistas hasta la utilización de colores para identificar a los partidos y el empleo de la publicidad subliminal.

Finalmente se puede observar claramente que en estas elecciones del 2006, las campañas electorales se basan en una disputa del capitalismo en contra del socialismo y viceversa, ya que según Lozano: “planteadas las posiciones de los candidatos presidenciales, la campaña electoral venezolana quedó establecida en dos campos bien marcados, más allá de la existencia de 23 aspirantes: desarrollo socialista o capitalismo”.

Modelo comunicacional del presidente Chávez

La palabra política proviene del griego πολις (polis) «ciudad», y surge a partir del siglo V antes de cristo en la ciudad de Atenas. En Roma, lo que los griegos llamaban polis y los romanos civitas, era para referirse a ciudades organizadas jurídicamente, basadas en el consenso de la ley. Posteriormente la política se convierte en objeto de estudio, ya que se considera una práctica encargada de gestionar, resolver los conflictos colectivos y crear coherencia social dando como resultado decisiones obligatorias para todos; diferenciándose así de ciencia política, la cual se ocupa de estudiar, entender y analizar los fenómenos políticos.
La política comparte su existencia con otros fenómenos sociales como la opinión pública, la comunicación política y el espacio público. Anteriormente, la política comunicacional seguía un estilo de propaganda que se ha ido modificando, ya que, la comunicación entre los gobernantes y gobernados está desarrollando rápidamente nuevas formas y tratamientos más favorables para el proceso político-democrático. Las campañas políticas modernas se apoyan firmemente en los medios de comunicación, lo cual les da a los candidatos inmensas posibilidades de incidencia, frecuencia, cobertura, propagación, promoción y recordación. Una propaganda se basa en la elaboración de mensajes estratégicos para las campañas políticas, con el fin de vender la imagen de un candidato o partido político, a su vez propagar la ideología que éste posea y así a través de la persuasión, lograr que numerosos grupos sociales definan lo que consideren la mejor alternativa.

En base a lo antes mencionado, la propaganda política venezolana no se sale de estos parámetros, utilizando también conceptos estratégicos comunicacionales de ataque y defensa basados en la ideología del presidente Hugo Rafael Chávez Frías, sin dejar a un lado la influencia e impacto que éste pueda tener para con la sociedad, y en específico con las clases sociales más bajas. Por lo tanto, es importante resaltar que en Venezuela no se aplica un sistema económico único, pues al igual que en otros países se emplea el término híbrido para definir la política económica y social de la nación. El Presidente Chávez, desde su elección, ha querido cambiar o por lo menos dar un giro a las acciones que se venían haciendo a través de los años, e implementó un modelo económico enfocado en la propiedad colectiva y no en la propiedad privada, como también en las necesidades del pueblo (sobre todo en el beneficio de la población de menos recursos) llamado “Socialismo del siglo XXI”. Partiendo de la tendencia socialista, se deriva la afinidad que tiene Chávez con el líder guerrillero Ernesto “Che” Guevara y el actual dirigente de Cuba, Fidel Castro, quienes son figuras relevantes en los procesos revolucionarios de América Latina. De la misma manera, cabe destacar la identificación que siente este Presidente con ciertos personajes que sobresalen en la historia, como lo es el Libertador Simón Bolívar.

Todo esto en conjunto, abre paso a una serie de estrategias comunicacionales aplicadas a la propaganda política expuesta por el actual gobierno, con el fin de conseguir votos, más no venderlos. El campo de las comunicaciones es amplio y complejo, por ello, cada una de sus ramas amerita un estudio singular y profundo. Todo método de comunicación se realiza con propósitos de crear, modificar y/o mantener opiniones, teniendo en cuenta las necesidades emocionales básicas que las personas tienen en común, y son precisamente los parámetros de los cuales no sale el Primer Mandatario Nacional en su discurso. La efectividad de las comunicaciones, en relación con los factores de opinión, no trabaja exclusivamente en lograr la comprensión del mensaje, es indispensable que exista coherencia y congruencia entre lo que se dice y lo que se hace.

Ciertas acciones comunicacionales son manejadas por el presidente Chávez, partiendo de una ideología política basada en los modelos socioeconómicos vinculados con movimientos de izquierda, como el marxismo y el comunismo. En su discurso político se observa claramente el uso del humor y la referencia a eventos cotidianos, con un lenguaje coloquial típico del venezolano a modo trasmisor de sus ideas, ya que éste sentimiento actúa como la herramienta más favorable empleada y es argumento relevante para que se cumpla el proceso de comunicación de ideas.

En la publicidad y/o propaganda los sentimientos juegan un papel muy importante en la identificación del consumidor con el producto, puesto que resalta sus beneficios, explota sus cualidades y por ende lo hace más perceptivo.

Hoy en día, en la propaganda política venezolana predomina el color rojo, como símbolo de la inclinación del primer mandatario nacional hacia los movimientos de izquierda que son reconocidos a nivel mundial por este color. Las banderas rojas aparecen continuamente en la historia, por ejemplo como banderas de guerra (la bandera del socialismo, del comunismo). En algunas culturas, el efecto psicológico y simbólico del rojo hace que este color sea dominante en todos los sentimientos positivos, el más vigoroso de los colores, el color de la guerra, de la fuerza y de la vida, de lo atractivo, del valor y del mérito. Por lo tanto, hoy en día los adeptos e integrantes del gobierno bolivariano lucen el color rojo en sus atuendos, pues el rojo es un color que no puede quedar en un segundo plano y ópticamente siempre se sitúa delante. En efecto, el rojo ha sido explotado hasta la saciedad dentro de la propaganda política venezolana, convirtiéndose en arma y escudo para el gobierno, lo que hace que cada vez exista una mayor propagación de este color, referida a la influencia e identificación en la sociedad, independientemente de la inclinación que pueda tener cada individuo con respecto al gobierno en sí.

En función de lo anterior, actualmente en las calles venezolanas se consiguen cientos de productos que utilizan la imagen del presidente Chávez como imán para la venta. Estos productos se convierten en el resultado de las estrategias comunicacionales utilizadas por Chávez que recaen a su vez en la planificación y estrategias de mercadeo publicitario o marketing que realizan desde hace años las grandes, medianas y pequeñas empresas. esto quiere decir, que en estos tiempos se vive un furor iconográfico representado por la figura del presidente de Venezuela como símbolo de la publicidad y el mercadeo, que lo convierten en la pieza clave del diseño de ciertos productos que se encuentran a la venta actualmente, elaborados no sólo a partir de su imagen física o lo que proyecta como Presidente sino que también de sus complementos indispensables: la boina roja, el color verde camuflaje de la vestimenta militar, rasgos particulares como la verruga, entre otras cosas, que a la larga se convertirían en símbolos de simpatía para quienes se sienten identificados directamente con él.
De esta manera, es importante resaltar que el modelo comunicacional del presidente Hugo Rafael Chávez Frías, se inicia por medio de su comportamiento, que comprende desde las palabras que dice, hasta su manera de vestir.